Insuficiencia Venosa Crónica: Varices, Piernas cansadas…

¿Que es la insuficiencia venosa crónica (IVC)?

Es una patología secundaria al aumento de presión en el sistema venoso distal de los miembros inferiores.

La insuficiencia venosa crónica se puede producir por 2 causas:

  • Trombosis Venosa profunda: Se forma un trombo en el sistema venoso profundo que impide que la sangre ascienda.
  • Válvulas de mala calidad o que están enfermas y por tanto resultan incompetentes para retornar la sangre al corazón, impidiendo su retroceso por las venas. El resultado es que la sangre se va acumulando en las venas, dilatándolas y volviéndolas tortuosas que es lo que se conoce como varices.

¿ Sabías que cerca del 30% de la población padece Insuficiencia Venosa Crónica?
Y en un porcentaje alto son debidos a la herencia genética del individuo.

¿Por qué es más frecuentes en mujeres?

Los cambios hormonales que sufre la mujer a lo largo de su vida favorecen en gran medida que aparezca insuficiencia venosa crónica y debido a ello, varices:

  • Con la menarquia (primer periodo menstrual) aparecen las primeras varicosidades.
  • Durante el embarazo se dan 3 motivos que favorecen las varices: -Cambios hormonales -Aumento de peso -Comprensión del útero sobre las venas
  • En la menopausia el desequilibrio hormonal afecta negativamente a la circulación provocando varices de mayor magnitud También algunos medicamentos puden facorecer la Insuficiencia Venosa Crónica: Anticonceptivos, Antidepresivos y algunos Antihipertensivos.

Los síntomas más comunes son:

  • Varices o arañas vasculares
  • Pesadez y cansancio de piernas
  • Hinchazón y edema
  • Hormigueo, entumecimiento
  • Calambres
  • Escozor o picor

¿Sabías que la padece cerca del 30% de la población? ¿Y que un elevado porcentaje de casos son debidos a la herencia genética?

Tratamiento

Muy importante para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida del paciente.

Consejos higiénico-dietéticos
  • Evitar permanecer mucho tiempo de pie.
  • Dar pequeños paseos y elevar las extremidades sobre el nivel de corazón de 15 a 30 minutos cuando estemos sentados.
  • Dormir con las patas de la cama un poco elevadas.
  • Evitar los focos de calor (braseros, estufas…) y estar expuesto demasiado tiempo al sol.
  • No usar ropa excesivamente ajustada o zapatos de tacón altos.
  • Realizar ejercicio físico moderado de manera habitual como: caminar, natación, ir en bicicleta… que ayuda a que la sangre fluya correctamente por las extremidades. Aquí te presentamos algunos ejercicios que favorecen el correcto retorno venoso:
Ejercicios que favorecen el retorno venoso
  • Hacerse masajes en la ducha con agua fría en sentido ascendente desde el pie hasta la rodilla.
  • Cuidar el peso siguiendo una dieta equilibrada baja en sal, suprimiendo el tabaco y el alcohol y evitando el estreñimiento.
  • Hidratar bien la piel y al final del día realizar masajes con geles fríos.
Venotónicos o Flebotónicos

Pertenecen a este grupo medicamentos y complementos alimenticios que aumentan el tono venoso dándole firmeza a la pared venosa aumentando así la resistencia del capilar para que no se dilate y no se produzca edema. Alivian la hinchazón, el dolor y la pesadez que siente quien padece insuficiencia venosa crónica o «piernas cansadas». Deben ser un complemento a la terapia de compresión.

  • Gingko Biloba: Regula la dilatación y contracción de las venas.
  • Flavonoides como la Diosmina y la Hidrosmina: disminuyen la fragilidad capilar y aumentan el tono muscular de la vena.
  • Rutósidos como el Ruscus: son antiinflamatorios y vasoconstrictores.
  • La Escina presente en el Castaño de Indias combate el edema.
  • La Centella Asiática actúa contra el hormigueo y la flebitis.
Terapia compresiva: pantys, medias cortas o calcetines.

Su finalidad es contrarrestar la presión venosa que existe en la Insuficiencia Venosa Crónica produciendo un flujo ascendente a través de las venas, supliendo así las válvulas enfermas. Deben colocarse a primera hora de la mañana, al levantarse.

¿Son todas iguales? NO

Deben estar fabricadas con un tejido de calidad para ejercer una tracción transversal del 100% y una longitudinal del 50% sin perder sus propiedades elásticas. Para favorecer el retorno venoso deben ejercer la máxima presión en el tobillo e ir disminuyendo hasta la ingle.

En España existen 3 grados de presión:

  • Ligera (18-21mm): para varículas y síndrome ortostático leve.
  • Normal (22-29mm): para varices sin transtornos tróficos y síndrome ortostático moderado.
  • Fuerte (30-40mm): para varices con transtornos tróficos, síndrome postrombótico y úlceras venosas.

Son muy útiles como tratamiento y también para retrasar la aparición de la Insuficiencia Venosa Crónica:

  • En personas que ejercen profesiones con ortostatismo prolongado.
  • En post-operatorios y encamamientos de larga duración.
  • Como prevención del SÍNDROME DE LA CLASE TURISTA que consiste en un enlentecimiento circulatorio debido a la inmovilidad en los viajes prolongados. También es aconsejable realizar movimientos con las piernas y dar pequeños paseos.

Debemos elegir el modelo en función de la localización de los síntomas

Pueden ser prendas cortas como calcetines o medias cortas en caso de:

  • Viajes
  • Síntomas debajo de la rodilla
  • Actividad laboral sentado

Pueden ser prendas largas como pantys o medias largas en caso de:

  • Síntomas por encima de la rodilla
  • Actividad laboral de pie
  • Embarazadas
¿Como elegir la talla adecuada?

Es importante realizar la medición del perímetro de la pantorrilla y del tobillo por la mañana.

En el verano se deben seguir usando con mayor motivo porque el calor produce vasodilatación, aumentando el calibre de las venas por lo que las válvulas no cierran totalmente y la sangre se acumula en las piernas, intensificando la sensación de pesadez y cansancio. Si nos molestan, podemos reducir el grado de compresión y ponérnoslas sólo por la mañana que hace menos calor, o incluso usar unas medias más corta.

¿Sabes cómo poner correctamente estas prendas?

El tratamiento en los casos más graves será escleroterapia o incluso cirugía tras las cuales será igualmente necesaria la Terapia compresiva.

¿Cuándo debemos acudir al médico?

  • Si notamos las piernas o los pies hinchados durante varios días seguidos.
  • Si tenemos dolor persistente y constante en las piernas.
  • Si notamos nuestra respiración entrecortada.

¿Y tú? ¿También sufres de varices? ¿Qué tratamiento te funciona mejor? Cuéntanos tu caso para ayudar a otras personas.

¿Qué tema quieres que tratemos en nuestro próximo post?

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