El estreñimiento

¿Qué es el estreñimiento?

El estreñimiento es una alteración en el hábito intestinal.

Éste varía de unas personas a otras pero se considera que existe estreñimiento si se efectúan menos de 3 deposiciones por semana acompañadas o no de un esfuerzo excesivo en la defecación, pudiendo además ser demasiado duras o de escasa cuantía.

Tipos

Hablamos de estreñimiento crónico si se produce al menos 12 semanas en un periodo de 12 meses.

Estamos ante estreñimiento agudo u ocasional si su duración es inferior a 6 semanas.

Causas

Son muy variadas pero se pueden englobar en estos 3 tipos:

a) Debidas a hábitos de vida inadecuados:

  • Dieta pobre en fibra y rica en grasas animales y azúcares simples.
  • Sedentarismo y no obedecer al deseo defecatorio en cuanto aparece
  • Estrés
  • Insuficiente ingesta de líquidos
  • Desequilibrios en la microbiota también pueden provocar flatulencias y estreñimiento.

b) Relacionadas con otros problemas de salud: enfermedades psiquiátricas, metabólicas, alteraciones del tracto gastrointestinal…

y debidas a los fármacos usados para tratar estas patologías: antidepresivos, antihipertensivos, antiácidos, AINE, diuréticos, suplementos de hierro…

c) Producidas por cambios en la rutina diaria, por ejemplo: viajes, cambios en los horarios… en los bebés al introducir nuevos alimentos o por cambios en las fórmulas lácteas.

¿Cuando se debe acudir al médico?

El estreñimiento no es una enfermedad como tal sino un síntoma que puede ser consecuencia de determinadas patologías por lo que se debe acudir a al médico:

  • Cuando pueda estar relacionado con la toma de fármacos
  • En lactantes, niños y embarazadas
  • En mayores de 50 años si aparece sin relación aparente con ningún problema: estrés…
  • Si el dolor no cesa con las deposiciones.
  • Ante la aparición de ictericia o una pérdida de peso injustificada.
  • Cuando existen antecedentes de cáncer colorrectal familiar o Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
  • Si se alternan episodios de estreñimiento y diarrea.
  • Ante la palpación de masa abdominal.
  • Al hallar sangre, moco o pus en las heces.
  • Si aparecen febrícula o fiebre acompañadas de náuseas, hinchazón abdominal con dolor o disminuyen las ventosidades, estos síntomas sugieren que pueda existir obstrucción intestinal.

Tratamiento

A) Consejos higiénico-dietéticos

Primeramente debemos poner en marcha las medidas higiénico-dietéticas:

  • Comer a horas regulares, despacio y masticando bien los alimentos.
  • Ingerir de 20 a 30 gramos de fibra al día que aumenta el volumen de las heces y ayuda a regular el tránsito intestinal.
  • Beber abundante líquido, por lo menos 1,5 litros de agua al día, mejor en ayunas o antes de las comidas.
  • Intentar defecar siempre a las mismas horas y dándose el tiempo suficiente para evacuar, preferiblemente de 15 a 45 minutos después de la ingesta de alimentos para que se estimule la movilidad intestinal.
  • Acudir al aseo siempre que aparezcan ganas de defecar.
  • Practica de 30-60 minutos de ejercicio al día: caminar, nadar, correr, montar en bicicleta…
  • Tomar probióticos ya que aumentan la frecuencia defecatoria y disminuyen la consistencia de las heces.

B) Tratamiento Farmacológico

Si aún así no coseguimos tener un tránsito intestinal adecuado podemos hacer uso de algunos de estos medicamentos.

El tratamiento deberá ser escalonado empezando por:

1. Formadores de masa

Aumentan el volumen fecal al absorber agua y esto aumenta el peristaltismo facilitando la evcuación de las heces. Actúan al cabo de 12 a 24 horas y son los más recomendados cuando se requiere una evacuación sin esfuerzo para embarazadas, pacientes con hemorroides, con colon irritable y mujeres que acaban de parir.

No están recomendados en pacientes con insuficiencia renal, atonía de colon, ulceraciones intestinales y niños menores de 6 años.

Se deben tomar antes de las comidas acompañados de abundante líquido y separados al menos 1 hora de la toma de medicamentos.

Los más frecuentemente utilizados son: Plantago Ovata, Lino, Fucus y Metilcelulosa.

Laxantes formadores de masa útiles en caso de estreñimiento crónico que aumentan el volumen fecal al absorber agua:Lino, Plantaben, Fuca Aloe, Plantago...

2. Laxantes emolientes

Laxantes para evitar el estreñimiento Micralax  y Clisteran

Facilitan la captación de agua por parte de las heces y la interposición de sustancias grasas haciéndolas más blandas y fluidas. Se notan sus efectos al cabo de 15 minutos-1 hora.

Se recomiendan para casos de heces endurecidas pero no se deben usar en tratamientos largos. El más usado es el Laurilsulfoacetato de sodio

3. Laxantes lubricantes

Recubren las heces de una capa de aceite que impide que se reabsorba el agua en el colon y así las heces permanecen blandas y es más fácil su eliminación.

Actúan a partir de las 6-8 horas. Se deben administrar antes de acotarse, aproximadamente 2 horas después de la cena. Si fuera necesario, administrar una dosis a la mañana siguiente 2 horas antes o después del desayuno, no junto con las comidas porque retrasa el vaciado gástrico.

Laxantes lubricantes: Emuliquen Laxante y Hodernal

La más utilizada es la Parafina Líquida.

Estos laxantes están indicados en situaciones en las que las heces deban ser blandas para evitar esfuerzos pero nunca se deben administrar a niños menores de 3 años.

Debemos controlar los niveles de vitaminas liposolubles (A, D, E, K) ya que estos laxantes pueden interferir en su absorción.

4. Laxantes Osmóticos

DERIVADOS DE AZÚCARES SIMPLES: Favorecen la atracción de agua por osmosis. Al inicio del tratamiento pueden producir flatulencias pero son eficaces y seguros aunque pueden tardar varios días en actuar. Son los más recomendables para embarazadas y para pacientes encamados. Los diabéticos deben controlar su glucemia mientras tomen este tratamiento. Los más importantes son Lactulosa y Lactitol

LAXANTES SALINOS. Aumentan la presión osmótica, lo que conduce a que se excrete agua a la luz del intestino. Además también provocan la aceleración del tránsito intestinal por lo que su acción es muy rápida, actúan de 1-3 horas. Se ultilizan sobre todo cuando se necesita una evacuación rápida como es el caso de los envenenamientos y también previos a la realización de endoscopias y exploraciones. Por no tener reacciones adversas importantes, se suelen usar en forma de enemas en niños y ancianos aunque pueden provocar retortijones. Los más usados son el Sulfato magnésico y el Fosfato sódico. No está recomendado su uso en el embarazo.

POLIOLES. Los Polietilenglicoles o PEG aumentan el volumen de los líquidos intestinales al extraer el agua. No se absorben ni metabolizan y al no fermentar no generan gases. Son seguros y eficaces por lo que se utiliza en niños, embarazadas y pacientes de edad avanzada, aunque debe hacerse un uso puntual. La glicerina debe su acción a su actividad higroscópica en el recto y a su efecto irritante. Se formulan en supositorios o enemas y son de acción rápida (15-30 minutos)

Laxantesosmóticos contra el estreñimiento puntual, supositorios de glicerina...

5.Laxantes Estimulantes

ANTRAQUINONAS. Están presentes en el Sen, la Cáscara Sagrada, el Acíbar, el Aloe, el Ruibarbo y la Frángula. Nunca se deben administrar a niños. Actúan a las 6-12h de su administración por lo que es recomendable tomarlas por la noche. Su efecto se produce a nivel del colon provocando acumulación de fluidos. Pueden producir náuseas, molestias abdominales y dolores de tipo cólico. Nunca se deben usar más de 6-8 días porque pueden provocar dependencia y pérdida de la función evacuadora normal.

Laxantes estimulantes:Agiolax, Zeninas, Pursenid, Puntual, Fave de Fuca...

DERIVADOS DEL DIFENILMETANO.

Los más utilizados son el Bisacodilo y el Picosulfato Sódico. Nunca se deben utilizar en niños. El Bisacodilo administrado vía oral ejerce su acción a las 6-9h al actuar sobre el peristaltismo intestinal, vía rectal actúa a los 15-45 minutos. El Picosulfato Sódico se administra en forma de gotas y actúa al cabo de 8-12h al hidrolizarse en el intestino y aparecer la misma forma activa que el bisacodilo.

Laxantes estimulantes: Evacuol y Dulcolaxo

Ya conoces todos los tipos de laxantes pero recuerda…

Antes de tomar cualquier laxante debes poner en marcha

las medidas higiénico-dietéticas

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