Psoriasis: cuando la piel habla… y conviene escucharla
La psoriasis es una enfermedad autoinmune crónica que cursa con inflamación de la piel, aunque también se puede manifestar en uñas y articulaciones.
Puede cursar con brotes, periodos de mejoría y un impacto importante en la calidad de vida, por lo que entenderla y cuidarla correctamente es fundamental.
Afecta a millones de personas y va mucho más allá de un problema estético: afecta al bienestar, a la autoestima y, muchas veces, al día a día de quien la padece.
Es importante aclarar que la psoriasis no es una enfermedad contagiosa. No se transmite por contacto físico, ni por tocar las lesiones, ni por compartir objetos. Se trata de una enfermedad inflamatoria de origen inmunológico, por lo que no supone ningún riesgo para las personas que conviven con quien la padece.
Si tú (o alguien cercano) convive con psoriasis y quieres resolver dudas, mitos y silencios, este artículo es para ti!
¿Qué es la psoriasis?
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, no contagiosa, en la que las células cutáneas se renuevan mucho más rápido de lo normal.
Ese “acelerón” provoca la aparición de placas rojas, engrosadas y con escamas blanquecinas, que pueden picar, molestar o incluso doler.
Suele aparecer en:
- Codos y rodillas
- Cuero cabelludo
- Zona lumbar
- Manos y pies
Aunque se manifiesta en la piel, su origen es más profundo
¿Por qué aparece la psoriasis?
No existe una única causa, sino la combinación de varios factores:
- Genética: hay personas con mayor predisposición.
- Sistema inmunitario: está implicado en el proceso inflamatorio.
- Estrés emocional: uno de los desencadenantes más frecuentes.
- Cambios hormonales
- Infecciones, ciertos medicamentos o traumatismos en la piel
Como farmacéutica, algo que veo a menudo es que el estrés y los hábitos diarios marcan una gran diferencia en la evolución de la enfermedad.
¿La psoriasis es contagiosa?
No. La psoriasis no es contagiosa en ningún caso.
Aunque las placas pueden ser muy visibles y llamativas, no se trata de una infección ni se transmite por el contacto con la piel.Aclarar este punto es fundamental para combatir estigmas y miedos injustificados que todavía existen y que pueden afectar a la autoestima y a las relaciones sociales de las personas con psoriasis.
Tipos de psoriasis: no todas son iguales
Aunque solemos hablar de “psoriasis” en general, lo cierto es que existen distintos tipos, con manifestaciones y necesidades diferentes:
- Psoriasis en placas
Es la más frecuente. Aparece en forma de placas rojas bien delimitadas, con escamas blanquecinas. Suele afectar a codos, rodillas, zona lumbar y cuero cabelludo. - Psoriasis guttata
Se manifiesta como pequeñas lesiones en forma de gotas, a menudo tras infecciones (como faringitis). Es más común en personas jóvenes. - Psoriasis inversa
Afecta a pliegues (ingles, axilas, debajo del pecho). Las lesiones son más rojas y brillantes, con menos descamación. - Psoriasis del cuero cabelludo
Muy frecuente y especialmente molesta por el picor y la descamación visible. - Psoriasis ungueal
Puede afectar a las uñas, provocando engrosamiento, estrías o desprendimiento.

Conocer el tipo de psoriasis es clave para elegir bien el tratamiento y la rutina de cuidados.
Brotes y periodos de calma: entender la psoriasis ayuda a controlarla
La psoriasis suele alternar:
- Fases de brote, donde las lesiones empeoran.
- Fases de mantenimiento, con la piel más estable.
👉 Tener una rutina de cuidados adaptada a cada fase es clave para reducir la intensidad y la frecuencia de los brotes.
Tratamiento y abordaje: no todo es crema
Cuando hablamos de psoriasis, es importante entender que no existe un único tratamiento válido para todas las personas ni para todos los momentos.
El abordaje depende de la gravedad, del tipo de psoriasis y de si estamos en fase de brote o de mantenimiento.
Aunque la psoriasis no tiene una relación directa con la higiene, es necesario prestar una especial atención a esta cuestión para evitar infecciones y posibles nuevas lesiones

Además, la psoriasis no afecta solo a la piel: intervienen el sistema inmunitario, el estado emocional, el estilo de vida y, también importantísima, la salud intestinal.
🔹 Psoriasis leve o fases de mantenimiento
En los casos más leves, o cuando la enfermedad está controlada, el pilar del tratamiento es el cuidado diario y constante:
- Higiene suave, sin jabones agresivos con pH 4-4,5 preferiblemente con syndets
- Hidratación intensa y continuada
- Rutinas cosméticas específicas para piel con psoriasis
- Apoyo desde la nutricosmética (omega 3, vitamina D, antioxidantes…)
- Control del estrés y del descanso
En esta fase, una buena rutina bien mantenida puede marcar la diferencia y ayudar a espaciar los brotes.
🔹 Brotes moderados
Cuando la psoriasis se reactiva y aparecen placas más inflamadas, picor intenso o mayor extensión, suele ser necesario el apoyo del dermatólogo, que puede pautar:
- Corticoides tópicos
- Análogos de la vitamina D
- Tratamientos combinados
En la farmacia te acompañaremos en tu día a día:
- Explicándote cómo y cuánto tiempo usar los tratamientos
- Cómo prevenir efectos secundarios
- La manera de reforzar la hidratación para mejorar la tolerancia
- Importancia de evitar abandonos prematuros cuando la piel mejora
🔹 Psoriasis moderada-grave o resistente
En los casos más severos, cuando hay gran afectación de la superficie corporal o un impacto importante en la calidad de vida, el especialista puede recurrir a:
- Tratamientos sistémicos
- Terapias biológicas (anticuerpos monoclonales)
Estos tratamientos han supuesto un gran avance, pero siempre requieren seguimiento médico estrecho.
🔹 El enfoque global: piel, intestino y estilo de vida
Cada vez hay más evidencia de que la psoriasis es una enfermedad sistémica, no solo cutánea.
Por eso, además del tratamiento tópico o médico, cobra importancia:
- La salud intestinal, con apoyo de pre y probióticos en determinados pacientes 🦠
- La alimentación 🥗
- El manejo del estrés 🧠
- El descanso y los hábitos diarios 😴
👉 Tratar la psoriasis no es solo “calmar la placa”, sino trabajar el terreno con una buena rutina mantenida en el tiempo para reducir la frecuencia y la intensidad de los brotes.

Los Consejos Básicos de Farmacia Penadés que marcan la diferencia
Pequeños gestos diarios pueden ayudar mucho:
- Son preferibles las duchas rápidas a los baños, y con agua templada, no muy caliente
- Usa limpiadores suaves, sin jabón agresivo y mejor si son syndets
- Seca la piel sin frotar
- Hidrata a diario, incluso cuando la piel está “bien”
- No te rasques (aunque cueste)
- Lleva prendas holgadas de fibras naturales transpirables, preferiblemente de algodón
- Cuidar el descanso y gestionar el estrés
- No utilices colonias o perfumes con alcohol
- Los humidificadores son muy útiles para evitar un ambiente demasiado seco
- El sol y el agua de mar mejoran los síntomas de la psoriasis. Recuerda utilizar siempre fotoprotector, preferiblemente con filtros físicos y siempre que puedas, evita el maquillaje para ocultar lesiones
- Mantén una dieta equilibrada, como la mediterránea, rica en frutas, verduras , con aceite de oliva y pescado mayoritariamente. Evita las grasas trans, el alcohol y el tabaco.
La constancia es más importante que usar “muchos productos”.
Psoriasis y salud intestinal: el papel de los pre y probióticos
Cada vez hay más evidencia de la relación entre intestino, sistema inmunitario y piel.
En psoriasis, esta conexión cobra especial importancia.
- Una microbiota desequilibrada puede favorecer la inflamación
- El estrés y ciertos fármacos alteran la flora intestinal
- La inflamación intestinal puede reflejarse en la piel

👉 Por eso, los pre y probióticos pueden ser un apoyo interesante, sobre todo en:
- Pacientes con brotes frecuentes
- Personas con digestiones pesadas, gases o hinchazón
- Situaciones de estrés mantenido
No sustituyen al tratamiento médico, pero pueden ayudar a modular la respuesta inflamatoria y mejorar el terreno de base.
¿Cuándo consultar?
Conviene consultar con un profesional sanitario si:
- Aparecen lesiones nuevas o empeoran
- El picor o el dolor interfieren en el descanso
- Hay afectación emocional
- Surgen dudas sobre el tratamiento o los productos utilizados
No estás solo/a en esto, y pedir ayuda también forma parte del cuidado
La farmacia como punto de apoyo continuo
La psoriasis es una enfermedad crónica, y eso significa que el acompañamiento es tan importante como el tratamiento.
Desde la farmacia podemos ayudar a:
- Elegir productos adecuados
- Adaptar rutinas según el momento
- Resolver dudas
- Mejorar la adherencia
- Escuchar al paciente

Porque cuidar la piel también es cuidar a la persona.
Para terminar…
La psoriasis no define a quien la padece, pero escuchar a la piel y cuidarla con conocimiento sí puede marcar la diferencia.
Información clara, rutinas bien pensadas y acompañamiento profesional son grandes aliados.
Cuidar la piel es importante, pero cuidar tu salud en conjunto lo es aún más.
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